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Introducción:
fundamentos del estudio de voluntariado
¿Por qué estudiar el
voluntariado y cuál es la importancia de fomentar
su desarrollo? Vivimos en una sociedad en que un gran
número de personas viven en la marginación,
viéndose privadas de un acceso adecuado a la
salud, al bienestar económico, a la justicia,
a la educación, al conocimiento, al poder opinar
e influir en las decisiones que les afectan, entre
otras. Esto hace que sean excluidas de nuestra sociedad
en distintas esferas, lo que se traduce, en muchas
ocasiones, en una imposibilidad de salir de su situación
de marginación, e incluso caer en círculos
viciosos donde una exclusión puede llevar a
otras. Es aquí donde el voluntariado juega
un rol preponderante, en la medida que ofrece expectativas
de inclusión de personas marginadas hacia los
distintos ámbitos de la sociedad de la cual
están excluidos. Es por esta razón que
surge una gran variedad de voluntariados, que trabajan
en esas esferas: el voluntariado que trabaja en salud
(consultorios móviles, atención gratuita);
voluntariado en educación (preuniversitarios
sociales, programas de alfabetización); voluntariado
legal; voluntariado en temas económicos (capacitación
de microempresarios, programas de microcréditos),
etc.
En este sentido, se hace relevante
fomentar el voluntariado, en la medida que es una
forma de ayudar a formar capacidades solidarias en
personas que están en condición de ayudar
a otros. Así, por ejemplo, la forma de superar
la pobreza no radicaría sólo en el hecho
de trabajar para que las personas salgan de su situación
de pobreza, ni de empoderarlas para que lo hagan,
sino también potenciar la solidaridad en las
personas que no sufren esa exclusión. De esta
forma lograríamos alcanzar una sociedad solidariamente
sustentable, donde la problemática social no
sólo sea asumida por los Gobiernos, el Sector
Privado u otras organizaciones, sino que cada persona
haga suya la responsabilidad de trabajar por los demás
y así alcanzar un país más justo.
Una mayor conciencia de la importancia del voluntariado
Diversas
son las razones por las cuales, en este último
tiempo, las organizaciones de voluntariado y del Tercer
Sector[1]
han cobrado gran relevancia y protagonismo alrededor
del mundo. En la XII Conferencia Internacional de
Filantropía (2000), organizada en Australia
por la Universidad John Hopkins, se nombraron 5 aspectos
principales de su importancia: i) la mayor flexibilidad
y capacidad de respuesta, en comparación con
el Estado y el Sector Privado, debido a su autonomía
y su capacidad de tomar riesgos; ii) su conocimiento
preciso de las necesidades de las comunidades donde
intervienen; iii) su compromiso con los valores de
la comunidad con que trabaja, debido a su cercanía,
lo cual permite la creación de estrechos niveles
de confianza; iv) su habilidad para recaudar recursos
propios de las comunidades, ya que las personas que
la componen se sienten parte de los proyectos y ven
los beneficios de forma directa; y v) su capacidad
de promover la formación de redes sociales,
tan necesarias para movilizar a las comunidades, impulsando
relaciones entre los distintos sectores.
Por otro lado, en la Cuarta Conferencia
de la International Society for Third Sector (ISTR)
(Arrivas, M., Vergara, J., 2000) realizada en Dublín
(julio 2000), se agregaron paralelamente: vi) los
menores costos en otorgar servicios; vii) la capacidad
de crear sistemas de voluntariado; y vii) el incentivo
a que los beneficiarios sean coejecutores de lo proyectos.
En definitiva, estas razones, sumado a los altos niveles
de transparencia y confianza que transmiten dentro
y entre los países, han hecho que este Tercer
Sector y las organizaciones de voluntariado se conviertan
en una instancia relevante en el desarrollo de los
países, y en la realización de políticas
redistributivas, democratizadoras, y participativas.
Pese
a la importancia que tiene y ha tenido históricamente
el Voluntariado[2]y
el Tercer Sector, son muy recientes las investigaciones
y las políticas que buscan sistematizar el
conocimiento con respecto a este tema. Lo anterior
impide que se realice una detallada conceptualización
y estructuración del Tercer Sector, que permita
a los países impulsar políticas más
adecuadas para el fomento de éste. También
se hace difícil el estudio de las condiciones
socio-culturales que han llevado a que en determinados
países se desarrolle una mayor actividad por
parte de la Sociedad Civil.
La
investigación comparada más importante
que se ha realizado hasta el momento, es el estudio
hecho por la Universidad John Hopkins, cuyos resultados
y análisis están contenidos en el libro
Global Civil Society: dimensions of the nonprofit
sector (Salomon, Anheier, List, Toepler and Asssociates,
1999). En éste se presenta un estudio comparado
sobre el campo de acción, tamaño, y
composición del Tercer Sector en 22 países
alrededor del mundo (lamentablemente no se encuentra
Chile). Esta investigación arroja algunos resultados
de interés para este estudio:
1) Presencia Global: las organizaciones sin fines de
lucro están presentes en la gran mayoría
de los países del mundo. A modo general, se
puede observar en el Gráfico 1.1 (el cual presenta
el total de empleados que trabajan en el Tercer Sector,
ya sea remunerada o voluntariamente[3]),que
el Tercer Sector es de mayor tamaño en los
países más desarrollados en cuanto
a personas empleadas-, pero también es importante
en los países en vías de desarrollo.
2) Es una considerable fuerza económica:
en los 26 países estudiados
para mediados de los 90, se tienen los siguientes
datos:
U$ 12 trillones como total de gastos;
U$ 31 millones en remuneraciones, equivalentes a empleados
en tiempo completo (esta cifra se descompone en U$
19,7 millones en empleados remunerados, y U$ 11,3
millones en empleados voluntarios).
3) Participación de Voluntariado: como se observa, la actividad
voluntaria es de gran importancia en los países.
En promedio, los voluntarios representan un 2,4% del
total del trabajo no agrícola (ver Gráfico
1.0). Incluso, en Suecia, Noruega y Finlandia, hay
más voluntarios que personas remuneradas, trabajando
en el Tercer Sector.
4) Composición de las fuentes de recursos. Como podemos observar en los
Gráficos 1.2, la principal fuente de financiamiento
proviene de las Cuotas recaudadas por
las instituciones, a cambio de su servicio (por ejemplo,
una hospedería de beneficencia puede cobrar
una cuota a las personas que duermen en ella). Luego
vienen los recursos del sector público y, en
tercer lugar, la filantropía[4]. Pero si agregamos a la filantropía
el equivalente en dinero a las jornadas laborales
de los voluntarios, vemos que la filantropía
aumenta considerablemente, pero no se altera el ranking
de las fuentes.

Estos
resultados muestran la importancia que tiene el voluntariado
dentro del Tercer Sector, y el importante aporte que
realiza en los distintos países.
La Evolución del Voluntariado en Chile
En el año 2001, se organizó
y celebró en Chile el Año Internacional
del Voluntariado (AIV). Esta fue la primera vez que
un gran número de organizaciones de voluntarios
se reunían, dando cuenta de una gran diversidad
de iniciativas. Ante esto, se tuvo que comenzar por
establecer definiciones básicas de voluntariado
que sirvieran para precisar criterios de cuáles
eran las organizaciones a las que les correspondía
participar en esa celebración, entre otros
temas. En esa dinámica de discusiones se observó
que había un desconocimiento generalizado de
la historia del voluntariado, lo cual obstaculizaba
llegar a consensos. Fruto de esto, y en el marco del
Plan de Fortalecimiento de Voluntariado del Gobierno
de Chile (llevado a cabo a través de la División
de Organismos Sociales DOS), a principios del
año 2002 se licitaron dos investigaciones que
darían cuenta de aproximaciones teóricas
y empíricas del voluntariado en Chile, y que
serán un valioso insumo para la investigación
científica[5].
Sin embargo, el conocimiento del voluntariado en Chile
todavía es muy escaso, lo cual es un obstáculo
para que avance en la conformación de su propia
identidad, que necesariamente pasaría por un
reconocimiento y aceptación de su propia diversidad,
y por un desarrollo del conocimiento de su composición
y de los factores que han influido e influyen en su
desarrollo.
La presente investigación
busca estudiar la evolución del voluntariado
en Chile en los últimos años, con el
objetivo de comprender mejor el momento histórico
que atraviesa en este momento. En un comienzo, se
quiso abarcar esta temática desde un punto
de vista cuantitativo, con el objetivo de entender
los principales cambios estructurales. Sin embargo,
los resultados mostraron que había un sin número
de variables que no eran explicadas desde este enfoque,
y que respondían a aspectos culturales, históricos,
sociales, económicos entre otros-, lo
cual hizo necesario tener que hacer una aproximación
a este tema desde una perspectiva cualitativa. Es
por esta razón que esta investigación
cuenta de cinco partes: Introducción, Antecedentes
Teóricos donde se presentan algunas teorías
que serán relevantes para el análisis;
el Estudio Cuantitativo; el Estudio Cualitativo; y
las Conclusiones. Con esto, se pretende aportar a
una comprensión más profunda de la etapa
actual en que se encuentra el voluntariado y de las
condiciones que han influido en ella, lo que permita
hacer un alcance de las tendencias futuras, y las
estrategias necesarias para su fortalecimiento.
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